Nosotros antes colocábamos esa cuenta en “Otros gastos” pero desde hace unos años optamos por cambiar los catálogos de cuentas y que lo que antes era nuestro último nivel de cuentas se volviera el penúltimo para agregar a cada rubro sus propios gastos no deducibles. Esto fue con dos objetivos:
- Al empresario no le importa saber sólo cuánto gastó de viáticos documentados con facturas sino cuánto representó en total ese rubro independientemente del efecto fiscal.
- En las declaraciones anuales de las contabilidades del régimen sobre utilidades podemos ingresar en cada rubro lo que corresponde y no poner todo lo no deducible en “Otros gastos” que después a veces hay que explicar a SAT porqué hay tanto ahí y no se distribuyó en las celdas anteriores.
El tener la subcuenta para separar lo no deducible nos permite que al cliente se le presente estados financieros administrativos en nivel 3 y nosotros trabajamos en nivel 4 de detalle para determinar el resultado fiscal.