Para enfrentar con éxito los requerimientos actuales y futuros de la contabilidad en Guatemala y Latinoamérica, el contador debe trascender el registro técnico y convertirse en un profesional integral. Los aspectos fundamentales que debe cumplir son:
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Dominio de tecnologías emergentes: Es esencial adquirir habilidades digitales avanzadas para manejar la inteligencia artificial (IA) y el análisis de Big Data. El contador debe ser capaz de utilizar estas herramientas para automatizar tareas rutinarias (como conciliaciones y detección de anomalías), permitiéndole enfocarse en generar visiones profundas y análisis avanzados del desempeño financiero.
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Transición al rol de Socio estratégico: El profesional debe dejar de ser un transcriptor de datos para convertirse en un socio estratégico y asesor empresarial. Esto implica tener la capacidad de interpretar la información financiera para apoyar la toma de decisiones gerenciales y la planificación estratégica, aportando un valor agregado que la automatización no puede replicar.
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Actualización en estándares globales y tributarios: Es indispensable el dominio de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) para asegurar que los estados financieros sean transparentes y comparables a nivel mundial, lo cual es clave para atraer inversiones. Asimismo, debe mantener un manejo experto de herramientas de fiscalización electrónica como las implementadas por la SAT (Factura Electrónica y Declaraguate).
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Enfoque holístico y comprensión de la industria: El contador actual requiere una visión integral del negocio, lo que exige comprender a fondo la industria en la que opera para proponer soluciones integrales a problemas complejos. Esto incluye la capacidad de trabajar de forma colaborativa con otros departamentos mediante plataformas en la nube.
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Gestión de la sostenibilidad y responsabilidad social: Un requerimiento emergente es la capacidad de integrar impactos ambientales y sociales en los reportes contables. El contador debe estar preparado para informar sobre indicadores de sostenibilidad, como el uso de recursos naturales y las emisiones de gases de efecto invernadero.
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Liderazgo en ciberseguridad: Ante la digitalización, el contador asume la responsabilidad de proteger la integridad de los datos financieros. Debe conocer e implementar medidas de seguridad robustas, como la encriptación de datos y la autenticación de dos factores, para prevenir ataques cibernéticos y mantener la confianza en los sistemas.
En conclusión, el contador del futuro en la región debe ser un experto técnico, un analista de datos y un estratega ético, capaz de navegar en un entorno empresarial complejo y globalizado.
Analogía: Anteriormente, el contador era como un historiador que se dedicaba a documentar minuciosamente los eventos pasados de una empresa en libros de papel. Hoy y hacia el futuro, el contador debe actuar como un analista de inteligencia y estratega de misión: utiliza tecnología de radar avanzada (IA y Big Data) para ver el panorama en tiempo real, protege la base de operaciones (ciberseguridad) y aconseja al mando sobre qué dirección tomar para que la misión sea no solo exitosa, sino también sostenible en el tiempo.